Pancreatitis aguda

La pancreatitis es la inflamación aguda del páncreas. Se hace una distinción entre formas agudas y crónicas. A continuación, encontrará información sobre la pancreatitis aguda. Esto se define como un inicio repentino de inflamación del páncreas, que puede ocurrir una o incluso varias veces.

Cálculos biliares como causas de pancreatitis aguda

La causa de la pancreatitis aguda es que las enzimas digestivas producidas por el páncreas se activan en el páncreas (en lugar de en el intestino) y atacan el tejido. Prácticamente se trata de la autodigestión del órgano.

Más comúnmente, la pancreatitis aguda es causada por cálculos biliares. El conducto excretor de la vesícula biliar (ductus choledochus) se une al conducto del páncreas (conducto pancreático) en el duodeno (duodeno).

Cuando los cálculos biliares se van, pueden obstruir el paso, causando un atraso en las secreciones pancreáticas. Dado que la bilis también puede acumularse, también es posible la ictericia (ictericia).

Otros posibles factores desencadenantes

Otra causa común es el abuso del alcohol.

Las causas más comunes de la inflamación aguda del páncreas son:

  • Lesiones al páncreas
  • Infecciones (paperas y otras enfermedades virales)
  • Trastornos en el metabolismo de las grasas o el equilibrio mineral
  • drogas
  • vascular
  • Malformaciones u obstrucciones mecánicas (tumor o estenosis en el punto de apertura, cicatrices, ascaridos)

Pancreatitis aguda: curso

El atraso de la secreción activa las enzimas que normalmente se liberarían en el intestino en el lugar equivocado. Se dice que estas enzimas descomponen los componentes nutricionales. La activación prematura hace que las células pancreáticas sean digeridas. Los vasos sanguíneos también pueden ser atacados y puede ocurrir una hemorragia. A través de estos procesos, el cuerpo pierde una gran cantidad de líquido y sangre ricos en proteínas y puede quedar en shock.

Además, las enzimas activadas pueden ingresar al torrente sanguíneo. Se distribuyen en el cuerpo y pueden causar daño a otros órganos. En la cavidad abdominal surgen irritación del intestino al íleo paralítico y peritonitis.

En el páncreas mismo, hay un edema del tejido o incluso necrosis. En 60 por ciento, la forma más común es la forma edematosa. La necrosis parcial ocurre en el 30% de los casos, la necrosis completa en el 10% de los casos. Cuanto más pronunciadas son las necrosis, más complicaciones ocurren y mayor es el riesgo de morir de pancreatitis.

Después de la fase aguda, se debe eliminar la causa de la pancreatitis para evitar la reinflamación (por ejemplo, extirpación de la vesícula biliar si los cálculos biliares fueron la causa).

Síntomas de la pancreatitis aguda

La pancreatitis aguda se manifiesta como un "vientre agudo". Los síntomas típicos de la pancreatitis aguda son:

  • dolor repentino y severo en la parte superior del abdomen (a menudo en forma de cinturón con una radiación en la espalda)
  • vómito
  • náusea
  • hinchazón
  • cara enrojecida

Las palpitaciones, el pulso acelerado, la caída de la presión arterial y la debilidad son signos de un shock inicial.

Los pacientes se ven seriamente enfermos, el abdomen es gordo-elástico y sensible. Con íleo simultáneo, los ruidos intestinales se reducen. La conjuntiva del ojo puede tener un color amarillento como expresión de ictericia concomitante. En el suero sanguíneo, las enzimas pancreáticas a-amilasa y lipasa están aumentadas.

Diagnóstico de inflamación aguda del páncreas

El diagnóstico generalmente se realiza por ultrasonido: el páncreas está hinchado; posiblemente los cálculos biliares existentes son reconocibles. Si la ecografía no es lo suficientemente esclarecedora, se puede realizar una TC con contraste.

Para excluir otras posibles causas de un abdomen agudo, se crea una radiografía del tórax y el abdomen. Si se detectan cálculos biliares, se realizará un ERC temprano.

Posibilidades de curación y pronóstico

Mientras más necrosis y complicaciones ocurren, más difícil es.

En la forma edematosa sin complicaciones, la mortalidad es del cinco por ciento. En la necrosis parcial y una o dos complicaciones, la mortalidad ya está entre el 25 y el 50 por ciento. Con necrosis total y tres a cuatro complicaciones, la mortalidad aumenta a 80 a 100 por ciento.

Si se supera la pancreatitis aguda y se elimina la causa desencadenante, la enfermedad generalmente sana. Sin embargo, las cicatrices y los quistes pueden permanecer y restringir la función del órgano.

Complicaciones de la pancreatitis aguda

Las posibles complicaciones de la pancreatitis aguda son múltiples y temidas:

  • Choque debido a la pérdida de fluido
  • insuficiencia renal aguda
  • insuficiencia pulmonar aguda
  • septicemia
  • Formación de un absceso
  • Necrosis en órganos adyacentes
  • Sangrado en el tracto gastrointestinal (sangre que fluye desde el páncreas hacia el intestino, sangrado por estrés en el estómago)

El tratamiento de la pancreatitis aguda

El tratamiento de la pancreatitis aguda debe realizarse en el hospital, en casos graves, incluso en la unidad de cuidados intensivos, ya que los pacientes deben controlarse cuidadosamente.

La terapia consiste en reposo en cama y prohibición de ingesta de alimentos y líquidos. En el vómito, el íleo y las complicaciones, se coloca una sonda nasogástrica. Los pacientes reciben analgésicos, si es necesario antibióticos. En casos severos, puede ser necesaria una cirugía para extirpar el tejido muerto.

Cuando un paciente con pancreatitis aguda puede volver a comer, es diferente. Comienza lentamente con té y bizcochos, seguido de comida ligera (sin grasa, café, alcohol).

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